Nancy Spero.Disidanzas.



Nancy Spero. Disidanzas, fue una exposición retrospectiva de la consagrada artista feminista estadounidense Nancy Spero(Cleveland, Ohio, 1926). Estuvo hasta finales del 2008 en el Museo Reina Sofía de Madrid. A muchas perso

nas no les gustó. Para mi fue un  placer poder contemplar obras de toda una vida agrupadas bajo el mismo techo. Para entender a Spero, como a otrxs artistas, es bueno dejar en la puerta las ideas propias, ubicarse en su contexto y tratar de adivinar su perspectiva. En su caso, por supuesto, la perspectiva es de género y antibelicista. Su arte, como un grito insistente, acasi irrita. Habrá que preguntarse porqué.

Inmersa en los movimientos de denuncia social que se articulaban políticamente para hacer patente el momento de crisis estadounidense (solicitaban la retirada de las tropas de Vietnam, la integración étnica, racial, sexual y reivindicaban la igualdad entre el primer y el tercer mundo) Spero forja un vocabulario artístico, cuya violencia formal y carácter icónico estará presente a lo largo de toda su producción artística.

En Disidanzas experimentamos la angustia que las relaciones de dominio y opresión despiertan en la artista, creadora y mujer en un mundo en el que lo masculino se impone y excluye. Dicha angustia se convierte en intensa rabia que el lenguaje artístico evidencia ya sea al a través de los símbolos de ciertos sujetos opresores como la esvástica o el águila ( la crítica al imperialismo occidental estaba siendo teorizada por los estudios postcolonialistas, cuyo máximo difusor fue Franz Fanon); ya sea en los collages con fragmentos de la prensa sobre las víctimas de las dictaduras del cono sur (mujeres desaparecidas,violadas y asesinadas).

La violencia, en todas sus facetas se concibe como fruto de una sociedad en la que las cuestiones públicas son responsabilidad de los hombres. Este hecho, que Spero denuncia abiertamente, fue igualmente entendido por las feministas de aquel periodo como una consecuencia de la estructura patriarcal que todo lo impregna. Pero en ese mismo contexto de helicópteros, bombas, semen, sometimiento y muerte cabe una visión optimista: la recuperación y revalorización de las cualidades definidas por la cultura como femeninas;la creación de un nuevo imaginario que surge desde el rechazo de los valores tradicionalmente masculinos.

Precisamente en este sentido, Spero elige para su obra materiales alejados de lo que hasta el momento se consideraba “Arte”. La fragilidad del papel, la cotidianeidad de la máquina de escribir, la reminiscencia diletante de la acuarela,y el collage se combinan en una forma de hacer muy personal que contrasta notablemente con la frialdad del arte minimalista. Spero abandona además la perspectiva monofocal invitando al espectador a recorrer sus frisos narrativos, sus largas tiras de papel narrado y carácter abierto.

En contraste con la violencia de los rojos y los negros, de la suciedad y el desorden, las siluetas lineales de deidades femeninas rescatadas de la historia del antiguo Egipto y de la antigüedad clásica se repiten en serie imponiendo ritmo a las composiciones. Reconocemos también otras figuras femeninas contemporáneas como “la acróbata” o “la patinadora” que Spero usa como signos. En una de las salas estas siluetas sobrepasan los límites del papel y se imprimen directamente sobre la pared, espacio en el que se presenta una visión que, aún manteniendo su carácter contestatario, aquí se aligera con un aire optimista.

A partir de este punto del recorrido empezamos a conocer una Spero menos catastrófica que confía en el poder de regenerador de lo femenino. Con una gama cromática más amplia e intensa, la artista introduce en su obra diferentes iconos del “ser mujer” que, junto con tres instalaciones completan la muestra e introducen novedades con respecto a la obra anterior:

Como desenlace, dos manidas convnciones propias del arte feminista institucionalizada: el tendedero de Sheela-Na-Gig at Home, 1996(un guiño a al valor de las labores domésticas) y las banderas patchwork de A Circle in Time, 1995(oda a las artesanías femeninas). Como colofón el macabro y espectacular árbol de mayo May pole: Take no Prisioners, 2007,no nos deja indiferentes.


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